Economía de México se complica con COVID-19 y calificadoras lo ven

La economía mexicana se enfrenta a un escenario complicado por la epidemia del coronavirus COVID-19 y sus efectos de corto y mediano plazo. Justo cuando apenas inicia la curva de casos en el escenario 2, las calificadoras “castigan” con una baja en la nota para el país; la primera reflexión es que si bien no se ha llegado a los niveles extremos de confinamiento de la población, y por tanto de parálisis económica como en otras naciones, ya se ven nubes negras en el horizonte. ¿En qué circunstancia estaríamos si se hubiese decretado aislamiento externo? Una vuelta por opiniones de expertos puede darnos claridad.

De principio recordemos que la principal labor de las calificadoras es evaluar la certeza de pago y la situación financiera de un país, de alguna institución pública y de las empresas: se puede tener la máxima calidad crediticia hasta llegar a una situación de incumplimiento. Es así que desde 2003 las tres principales empresas han dado a México grado de inversión, lo que significa que pueden llegar recursos, obtener créditos y la capacidad de pagarlos es confiable en un nivel mínimo.

¿Conoces qué son las agencias calificadoras de riesgo y cómo funcionan? Te invitamos a conocer Fitch Ratings, una de las tres agencias más importantes del mundo en este sector: https://buff.ly/2H0z5jr

El 26 de marzo la agencia calificadora Standard and Poor’s (S&P) bajó la nota de deuda soberana de México en moneda extranjera de “BBB+” a “BBB” y en moneda local de “A-“ a “BBB+”; sus principales argumentos es que se observa un impacto en la tendencia de crecimiento derivado de las afectaciones por la pandemia del Covid-19 y la caída en los precios del petróleo.

“Prevemos un impacto pronunciado sobre la economía mexicana derivado de la combinación de shocks del Covid-19, en México y Estados Unidos, de la caída de los precios internacionales del petróleo (…) Suponemos que el gobierno tomará medidas para contener la ampliación del déficit fiscal que proyectamos y el incremento en la carga de la deuda soberana como resultado de la desaceleración económica mundial”, explican.

Al parecer no fue muy relevante el señalamiento que el 24 de marzo hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador: indicó que se tienen 400 mil millones de pesos en fondos extras para enfrentar la emergencia y que «en su momento» darán créditos sin intereses o tasas bajas a pequeños negocios.

Para un sector de analistas la baja en la calificación ya se esperaba. Consultado por El Financiero, Marco Oviedo, jefe de investigación Económica para América Latina de Barclays, pone en perspectiva que otras naciones pasan por algo similar.

“Nosotros ya esperábamos esta acción, debido al choque económico del coronavirus, a la caída del precio del petróleo y todo lo que está pasando alrededor del mundo, también hay que poner en contexto que también S&P le acaba de bajar la calificación a Colombia, que está en circunstancias similares, es una acción dominada por los efectos de las últimas semanas”, aseveró.

El juego se llama ‘solidaridad’
La pandemia tiene que generar en el gobierno, el sector privado y la sociedad civil una gran muestra de compromiso y apoyo comunitario.

Ernesto O’Farrill, presidente de Bursamétrica, comentó que esta baja fue bondadosa, pues considera que las decisiones erráticas del gobierno, aunado a la actual problemática del coronavirus y la baja en los precios del petróleo. Por su lado, el director de análisis y estrategia bursátil de Monex, Carlos González Tabares, consideró que la mayor preocupación es que otras calificadoras emulen a S&P y también hagan ajustes en las notas crediticias.

En #ElFinancieroBloomberg @carlosgtabares, de @MonexAnalisis, analiza junto a @OmarCepedaCastr cómo han reaccionado los mercados financieros ante la crisis por el COVID-19, y cuál es el panorama actual de la economía global y de México.

Las opiniones se dividen si la estrategia actual es la correcta frente al coronavirus. Pero muchas reconocen que México no puede asumir un aislamiento total para la población pues la disparidad social es muy amplia: esto traería eventualmente mayores problemas pues incluso habría “muertes económicas” en amplios segmentos, lo que bien podría derivar en tensiones sociales, violencia e inseguridad.

El presidente López Obrador insiste en que en la «etapa de recuperación económica» se otorgarán créditos sin intereses o con tasas bajas a pequeños negocios. Sectores empresariales hablan de la urgencia de un plan de infraestructura amplio que mandaría una señal de certidumbre.

Dentro de las propias calificadoras hay una perspectiva alentadora: S&P estima que México crecerá poco más de 2 por ciento en 2021 en un claro rebote que si bien solo regresará al país al nivel de 2019, dará una sensación de crecimiento. Justo en un año clave cuando millones acudan a las urnas: la evaluación pertinente de las medidas que hoy están en marcha.