
Rosario Robles, exsecretaria de Desarrollo Social, arribó al Reclusorio Sur para presentarse ante el juez de control en una nueva audiencia donde se determinará si se le vincula o no a proceso por ejercicio indebido de funciones. Al llegar al lugar la exfuncionaria afirmó que confía en la autonomía del Poder Judicial y señaló que «tiene las faldas bien puestas».
El pasado 8 de agosto la también exsecretaria de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano acudió a la primera audiencia donde la Fiscalía General de la República (FGR) la acusó por ejercicio indebido del servicio público y delito por el que cual busca vincularla a proceso por el presunto desvío de recursos conocido como «Estafa Maestra».
En dicha audiencia inicial la FGR acusó a la exfuncionaria federal de participar en el supuesto desvío de 5 mil 73 millones 358 mil 846 pesos al incurrir en omisiones al no informar al expresidente Enrique Peña Nieto de los supuestos desvíos.
El fin de semana, a través de redes sociales, su abogado Julio Hernández Barros compartió una imagen de una reunión en la que se aprecia la exfuncionaria y su equipo preparando su defensa legal, y aseguró acreditarán la inocencia de su clienta pues se demostrará que no existió ninguna ilegalidad cuando se desempeñó como funcionaria federal.






