Paridad selectiva: Morena rechaza cuotas desde el centro, pero en Michoacán abre camino a la “gobernadora 2027”.
Paridad selectiva: Morena rechaza cuotas desde el centro, pero en Michoacán abre camino a la “gobernadora 2027”.
El contraste entre la dirigencia nacional y la bancada local exhibe tensiones internas: la disputa por la candidatura en 2027 se viste de igualdad, pero huele a guerra política.
Aunque la dirigencia nacional de Morena se niega a legislar cuotas de género para las gubernaturas, en Michoacán las diputadas locales empujan un modelo de alternancia que, más que paridad, parece una jugada estratégica en la carrera por el poder.
Morelia, Michoacán. – Pese a la instrucción clara de la dirigencia nacional de Morena de no respaldar una legislación que obligue la paridad de género en las gubernaturas, en el Congreso local la bancada guinda insiste en mantener viva la iniciativa que busca garantizar la alternancia en la candidatura al Gobierno del Estado en 2027.
La contradicción interna quedó en evidencia luego de que la presidenta de la Mesa Directiva, la morenista Giuliana Bugarinni Torres, reconociera que el tema seguirá discutiéndose en el pleno, bajo el argumento de que “todavía hay resistencias para ver a mujeres en el poder” y que el Congreso debe ser garante de sus derechos.
La postura choca de frente con lo declarado esta semana por Luisa María Alcalde, dirigente nacional de Morena, quien fue categórica al rechazar cualquier imposición legal en la selección de candidatos, defendiendo que el único método válido es la encuesta abierta a la ciudadanía.
El debate en Michoacán se cruza con las aspiraciones de la diputada local y coordinadora de la bancada guinda, Fabiola Alanís Sámano, quien abiertamente busca la gubernatura y ha promovido la iniciativa de alternancia. Aunque Bugarinni negó que exista una “iniciativa de gobernadora 2027”, sí admitió que la discusión obedece al mandato de la Suprema Corte sobre paridad.
“Este Congreso debe ser garante y debatir los derechos de nosotras. Todavía hay muchas resistencias a ver a las mujeres en el poder. Lo acabo de vivir como presidenta del Congreso”, expresó Bugarinni.
En el fondo, la disputa exhibe la fractura entre el discurso nacional de Morena y la operación política en los estados, donde el control de las candidaturas sigue siendo el botín más disputado. Mientras la dirigencia nacional busca mantener la hegemonía con encuestas, en Michoacán las legisladoras morenistas se aferran a abrir paso a la alternancia de género, incluso si eso significa confrontar la línea de su propio partido.
El caso confirma lo que muchos advierten: en Morena, la paridad no es un principio, es un campo de batalla.

