“Material no es el adecuado, pero es lo que hay”; IMSS, colapsando

+ Criminal, la política de la 4T vs. COVID-19

+ 2 mil infectados del sector salud

La frase es de Stephanie Anaid Galván Hernández, epidemióloga del Hospital General Regional No. 1 del IMSS:

“El material no es el adecuado, pero es lo que hay…”.

Directivos del IMSS les han indicado a los internistas que traten el COVID-19 como si fuera… ¡meningitis, tuberculosis o neumonía!, en un acto de irresponsabilidad médica, ya que los protocolos médicos son muy distintos, explican. También les piden ignorar las certificaciones internacionales de sus equipos médicos básicos.

Y por la renuncia de médicos jefes de piso, se está dejando de atender a pacientes con coronavirus.

El incumplimiento de protocolos médicos. La irresponsabilidad e insensibilidad de algunos directivos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). La evidente falta de presupuesto por los brutales recortes ordenados por López Obrador al Sector Salud, así como la desaparición del Seguro Popular y la falta de eficacia del Insabi, se ha reflejado en un mayor número de pérdida de vidas de ciudadanos y en el trato inhumano hacia médicos y doctoras, enfermeros y enfermeras y al personal en general del IMSS a la hora de enfrentar el coronavirus (COVID-19).

Esta columna obtuvo comunicados y testimonios que reflejan las condiciones inhumanas y criminales con las cuales se están trabajando en varios hospitales del país ante el coronavirus. La situación es generalizada. El IMSS está colapsando, y ni el Presidente ni el director, Zoé Robledo, han intentado siquiera evitar esta situación.

Ejemplos:

Hospital General Regional No. 1 del IMSS “Carlos McGregor Sánchez Navarro” Delegación Sur. CdMx. La denuncia es dirigida a varios funcionarios del instituto, encabezados por la titular de la División de Programas Educativos con Sede Centro Médico Nacional Siglo XXI, doctora Ana Luisa Munive Aragón. Guardamos la identidad de los doctores denunciantes porque temen represalias. La situación es de terror.

Extractos:

“Los residentes hemos hecho referencia – con evidencia científica – a las autoridades educativas y administrativas del hospital, que el equipo de protección personal que se ha otorgado es incompleto, insuficiente e inadecuado, que incluso no cuentan con la certificación de la CDC, NIOSH y los organismos pertinentes. Mascarillas NIOSH-TC-844616 a las que se les retiró la certificación. Ante esto, las autoridades argumentan hacer caso omiso a las certificaciones de la CDC y NIOSH, y que mientras sí esté autorizado por nivel central del IMSS, debemos hacer uso del mismo en atención a los pacientes COVID-19. Incluso se tuvo una junta con la doctora Stephanie Anaid Galván Hernández, epidemióloga  del hospital, quien reconoció que el Material no es el adecuado, pero es lo que hay”.

¿Cuál ha sido la respuesta de los directivos del IMSS?

“La doctora Tzeithel Athenea Castillo Altamirano de manera reiterada, nos ha dicho que como residentes estamos obligados a la atención de pacientes de COVID-19… haciendo hincapié en que no debe existir diferencia alguna con respecto a medidas de infecto-contagiosidad, ya que previamente hemos tratado pacientes con meningitis, tuberculosis o neumonía…” .

Continúa parte de la carta:

“El Dr. Arturo Hernández Paniagua y el Dr. José Omar Chacón Romero, director y subdirector médicos del HGR1 respectivamente, han manifestado a los médicos adscritos de Medicina Interna que los residentes estamos en la obligación de atender a los pacientes con infección por COVID-19, aceptando el equipo de protección personal disponible, sin tomar en cuenta su calidad, seguridad y certificación”.

“En diversas ocasiones, principalmente en las guardias, se nos ha expuesto a personal médico adscrito y becario, por incumplimiento de protocolos de pacientes sospechosos por COVID-19, ya que por medio de gestión de camas han ingresado pacientes clasificados como casos sospechosos a la sala general, sin siquiera medidas de aislamiento estándar, exponiendo tanto a personal médico, de enfermería, servicios básicos y familiares presentes”.

“Ante el contexto anterior, se ha intentado dialogar con los subdirectores médicos en turno para una mejor coordinación de ingresos a hospitalización, quienes de manera arrogante y prepotente han contestado – específicamente el Dr. Enrique Pérez Juárez-: “Ya verán cómo les va en dos semanas”, en referencia a que el crecimiento exponencial de casos nos sobrepasará en algún momento”.

“La doctora Rosa Betsabé Serrano Ostoa solicitó su renuncia a la Jefatura de Medicina Interna derivada del desacuerdo con autoridades por el incumplimiento de protocolos en cuanto al manejo y traslado de los pacientes con infección COVID-19 del área de Urgencias al área de hospitalización de Medicina Interna…”.

“Se notificó la renuncia de la doctora Diana Ruiz Dangú, quien se vio orillada a esta decisión por la falta de apoyo de autoridades y directivos. Ella era el único médico asignado para la atención en fin de semana en 5º y 6º pisos con alrededor de 98 pacientes a su cargo, sin lograr que autoridades contrataran o reasignaran más personal médico durante los fines de semana”.

Hasta aquí, la carta en poder de esta columna sobre el caos en el HGR 1.

Y más quejas sobre el HGR 1 o “Gabriel Mancera”. Nos dicen vía telefónica que “está colapsando y tanto médicos como enfermeras se niegan a trabajar sin equipo adecuado. El hospital está en crisis”. En tanto, las protestas públicas se multiplican a diario por la misma razón.

Vamos ahora a Zacatecas. Otra carta de médicos enviada al director del Hospital General de Zona 1 del IMSS en Zacatecas, doctor Erik Eduardo Puch Ceballos, advierte:

“El kit que nos proporcionan no cubre totalmente la cara, los goggles tienen perforaciones. La demostración que nos dio el Dr. Borrego de colocación y retiro del equipo de protección, no es acorde con las recomendaciones internacionales…el doctor Borrego contestó que, efectivamente, no es el kit ideal para la protección del personal, pero que es lo que el instituto proporciona…”.

Es la pesadilla dentro de la pesadilla.

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Hasta hace unos días, se habían contabilizado mil 934 trabajadores del Sector Salud infectados por coronavirus a nivel nacional, de acuerdo al director general de Epidemiología, José Luis Alomía. La cifra ya llegaría hoy a más de 2 mil.

“Durante día y medio no recibieron a mi abuelo (Heriberto de 84 años de edad) con posible coronavirus, en ningún hospital…”, denunció la ciudadana Lizbeth Aguirre durante el noticiero de Azucena Uresti en MilenioTV el viernes pasado. En la línea telefónica, tras ser cuestionada por la periodista sobre este caso, la Secretaria de Salud capitalina, Oliva López, respondió: “Está creciendo el número de personas que requieren hospitalización. Por eso, el mensaje es quédense en casa y salven vidas (¿?)”. Don Heriberto falleció el sábado pasado. Sin comentarios.

“El personal médico del Hospital General Regional No 72 en Tlalnepantla, Edomex, erogó en tres semanas 35 mil 123 pesos de sus propios bolsillos para hacerse de guantes, batas, mascarillas, cubre bocas, goggles y gel antibacterial para poder atender a personas con COVID-19”. (Fuente: SinEmbargoMX).

“Francisco Brito Barrera, doctor neurocirujano del Instituto Mexicano del Seguro Social asignado al Hospital General Regional (HGR) número 17 en la región 509 de Cancún, falleció tras presentar síntomas de la enfermedad COVID-19”. (Fuente: Milenio diario).

Son las tragedias diarias, de carne y hueso, en los días de la peste.

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López Obrador ordenó un recorte en el gasto del Sector Salud para 2020 por… ¡3 mil 174 millones de pesos!, un 58 por ciento menos ejercido en comparación al 2019.

“Si no se tiene el medicamento, la enfermera o el médico o cualquier ciudadano, deben comprar el medicamento…”, dijo AMLO desde agosto del año pasado.

Del sexenio de los corruptos, pasamos al sexenio de los miserables.

TW @_martinmoreno