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Celeste Ascencio: licencia fugaz, explicaciones cambiantes y sospechas políticas

Celeste Ascencio: licencia fugaz, explicaciones cambiantes y sospechas políticas

Ciudad de México. — En política, las casualidades rara vez existen, y el reciente episodio protagonizado por la senadora de Morena, Celeste Ascencio Ortega, parece confirmar esa vieja máxima. Lo que inicialmente se interpretó como un movimiento político rumbo al proceso electoral de 2027, terminó siendo explicado por la propia legisladora como una simple ausencia para asistir a un evento internacional.

La polémica comenzó cuando trascendió que Ascencio había solicitado licencia a su cargo en el Senado de la República. En distintos espacios políticos de Michoacán, la versión tomó fuerza rápidamente: la senadora se estaría preparando para competir por la coordinación estatal de Morena, una posición clave rumbo a la contienda electoral de 2027.

El movimiento no parecía menor. En el contexto de la intensa disputa interna dentro de Morena, una licencia al Senado podía interpretarse como el primer paso para posicionarse en la carrera política estatal.

Sin embargo, la narrativa cambió de manera abrupta. A través de un oficio enviado a medios de comunicación, la legisladora aseguró que su licencia fue temporal y que obedeció únicamente a su asistencia a una invitación internacional como representante del Senado, dentro del programa Mujeres Líderes Iberoamericanas organizado por la Fundación Carolina.

La explicación, lejos de cerrar el tema, abrió nuevas interrogantes.

De acuerdo con su propio comunicado, Ascencio se ausentó el martes solicitando incluso que se le descontara la parte proporcional de su dieta como senadora. Posteriormente, se formalizó la licencia y su suplente tomó protesta, justo en un momento clave para el país: el Senado debía votar una reforma en materia de pensiones.

Tras el breve episodio, la legisladora anunció que regresará a su curul para continuar con sus tareas legislativas y acompañar las reformas impulsadas por la llamada “transformación”, entre ellas el denominado Plan B.

Pero en los círculos políticos de Michoacán las dudas persisten.
¿Por qué solicitar licencia si la ausencia era únicamente para asistir a un evento?
¿Fue realmente un viaje institucional o un movimiento político que debió corregirse tras hacerse público?

La rapidez con la que se modificó la versión inicial ha alimentado la sospecha de que el movimiento tenía un trasfondo distinto al que ahora se presenta oficialmente.

El episodio ocurre en un momento en que Morena vive una silenciosa pero intensa disputa interna en Michoacán, donde distintos actores comienzan a mover piezas rumbo a 2027. En ese tablero político, cualquier movimiento —incluso uno que dura apenas unos días— difícilmente pasa desapercibido.

Por ahora, la senadora afirma que todo se trató de una invitación internacional.
Pero en la política mexicana, las explicaciones tardías suelen dejar más preguntas que respuestas.