“Caballos bailadores”: tortura disfrazada de cultura, acusan colectivos; arremeten contra propuesta de Brissa Arroyo
“Caballos bailadores”: tortura disfrazada de cultura, acusan colectivos; arremeten contra propuesta de Brissa Arroyo
Morelia, Michoacán.- Asociaciones protectoras de animales rechazaron de manera categórica la propuesta de declarar como patrimonio cultural a los llamados “caballos bailadores”, al sostener que se trata de una práctica basada en el maltrato animal y no en la preservación cultural.
El Colectivo Estatal Animalista de Michoacán (CEAM) llamó a la legisladora a informarse con responsabilidad y a cuestionar si una tradición que implica sufrimiento debe mantenerse bajo el argumento cultural, advirtiendo que normalizar este tipo de prácticas perpetúa la violencia contra los animales.
Melissa Dávalos, integrante del colectivo Michoacán sin Tauromaquia, expresó un rechazo absoluto a la iniciativa promovida por la diputada del partido aurinegro, Brissa Arroyo, la cual —señaló— intenta presentarse como una medida de protección cuando en realidad encubre prácticas de abuso.
“A la diputada no le interesan los animales, su interés real son los votos, ya que cuando la buscamos diversos grupos para que apoyara la abolición de la tauromaquia, en todas las reuniones se mostraba preocupada por los seres sintientes, mencionaba que le interesaban los animales, sin embargo, cuando llegó el momento de la votación, decidió abstenerse”, manifestó.
Dávalos calificó la postura de la legisladora como incongruente, al considerar que utiliza el discurso animalista únicamente cuando resulta políticamente conveniente, sin traducirse en acciones reales a favor del bienestar animal.
Asimismo, explicó que los llamados caballos bailadores son sometidos a entrenamientos coercitivos, en los que predominan castigos, presión física y condicionamiento mediante dolor o miedo, prácticas que —afirmó— evidencian un esquema de tortura y no de cuidado animal.
«Ningún caballo ha aprendido esa práctica sin ser sometido a dolor miedo y castigos», afirmó.
Por su parte, Carlos Maya Cordero, integrante de la Asociación de Abogados Animalistas de México (ASAAM), advirtió que la historia ha demostrado que diversas tradiciones, como la tauromaquia, han sido progresivamente cuestionadas y limitadas por su incompatibilidad con los estándares éticos contemporáneos.
“Declarar esta actividad como patrimonio cultural brindaría protección frente a futuras regulaciones, dificultaría su cuestionamiento social y enviaría un mensaje institucional de tolerancia hacia el uso de animales como instrumento de entretenimiento”, afirmó.
El especialista en derecho animal, subrayó que el concepto de patrimonio cultural no puede utilizarse como un escudo para frenar el avance de los derechos de los animales, ni para legitimar prácticas que atentan contra su integridad.
En ese mismo sentido, reiteraron que insistirán “hasta el cansancio” en que ninguna expresión cultural puede justificarse si implica tortura hacia seres vivos, subrayando que continuarán su lucha contra cualquier forma de explotación animal con fines de entretenimiento.
Los activistas dejaron en claro que, no permitirán que de ninguna forma se retroceda en el avance que se ha tenido en Michoacán en favor de los derechos de los animales y que se utilice la causa meramente con intereses electorales.

