El fracaso del Tren Maya: Sólo recupera el 13% de lo que gasta en operar
El fracaso del Tren Maya: Sólo recupera el 13% de lo que gasta en operar
Una investigación de Reuters revela que el proyecto insignia enfrenta bajas ventas de boletos, hoteles vacíos y deudas sociales en las comunidades locales
A dos años de su inauguración, el Tren Maya, el megaproyecto ferroviario de 1,500 kilómetros diseñado para transformar el sureste de México e insignia del gobierno de López Obrador, enfrenta un panorama de contrastes y dificultades operativas.

Dificultades financieras: Operación por debajo de las expectativas
El Tren Maya ha tenido problemas para atraer el flujo de pasajeros previsto originalmente. Aunque el expresidente Andrés Manuel López Obrador estimaba inicialmente que el tren transportaría a 3 millones de personas al año, la cifra se ajustó posteriormente a 1.2 millones.

Un análisis de los datos operativos revela una brecha financiera crítica:
- Costos vs ingresos: Durante el último año, los ingresos por venta de boletos cubrieron menos del 13% de los costos operativos del sistema.
- Presupuesto: El costo total del proyecto se disparó de una estimación inicial de 7,000 millones de dólares a más de 25,000 millones de dólares.
- Baja afluencia: En recorridos realizados por Reuters en noviembre de 2025, se observaron estaciones prácticamente vacías. Por ejemplo, en un viaje entre Bacalar y Chetumal, solo se ocuparon 40 de los 230 asientos disponibles.
La ubicación de las estaciones, a menudo alejadas de los centros urbanos y aeropuertos debido a cambios de trazado por motivos medioambientales, ha dificultado que el tren sea una opción práctica para los turistas.
Hotelería en la selva: Tasas de ocupación mínimas
Como parte del complejo turístico, el gobierno construyó una cadena de seis hoteles administrados por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA). Sin embargo, estas propiedades han registrado una demanda considerablemente baja.

Falta de agua para las comunidades
Uno de los compromisos más enfáticos del gobierno anterior fue resolver la escasez crónica de agua en las comunidades aledañas.
En enero de 2024, se inauguró el acueducto Adolfo López Mateos-Xpujil, en el estado de Campeche. En aquel evento, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador cuestionó la posibilidad de construir el tren sin garantizar el suministro hídrico.

Impacto económico y marginación
El impulso económico derivado del Tren Maya parece haber sido coyuntural. Aunque Quintana Roo registró un crecimiento histórico del 13.2% en 2023 debido a la construcción, los datos del INEGI muestran una contracción del 9.7% en los primeros nueve meses de 2025.

- Informalidad laboral: En Yucatán, el 60% de los trabajadores permanecen en empleos informales, careciendo de seguridad social y protección legal.
- Acceso a servicios: En localidades como Vida y Esperanza, la escuela primaria local sigue sin conexión eléctrica, lo que impide el uso de ventiladores, computadoras o iluminación estable para los alumnos.
- Desplazamiento: Activistas indígenas denuncian que la construcción ha fragmentado bosques y erosionado tierras comunales sin que se haya consultado adecuadamente a las poblaciones mayas.
