Mujeres sustento de familia no se sumaron al paro

Ciudad de México. Para hoy mujeres han sido convocadas a realizar un paro de labores con el fin de visibilizar la importancia que tienen dentro de la sociedad.

El movimiento #UnDíaSinNosotras se basa en el paro que se realizó en Islandia en 1975 en demanda de igualdad y en el que mujeres no acudieron a trabajar, no realizaron actividades del hogar.

A pesar de la convocatoria, muchas mujeres salieron a trabajar porque son el sustento de la familia. Algunas comentaron que aunque apoyan el paro nacional «Un Día sin Nosotras» señalaron que estas acciones no solucionan el problema de feminicidios o cualquier forma de violencia en el país.

Por el contrario, coincidieron en que el Estado debe implementar medidas de seguridad y sanciones severas contra quienes las agredan.

Elba, trabajadora de limpieza en unos baños públicos, señaló que el gobierno debe brindar seguridad y garantías para que las mujeres que salgan de casa a trabajar o escuela «no suframos de violaciones o agresiones verbales. Aquí en mi trabajo sufro mucho acoso. Piensan que una anda urgida.»

Por su parte Jessica llegó antes de las seis de la mañana para instalar su puesto donde vende tortas, ensaladas y paquetes de desayunos, afuera del metro Pantitlán. Manifestó que no se puede dar el» lujo de faltar» ya que tienen un ingreso diario que deben conseguir, por eso aseguró que tiene que estar «en la chamba como todos los días”.

Para muchas mujeres este lunes es un día normal laboral, comenta la policía Reyes, quien se reservó el nombre por temor a represalias. Aseveró que si falta le descuentan su salario.

Las entrevistadas rechazaron cualquier forma de violencia contra las mujeres, pero también contra los actos vandálicos que ocurrieron ayer en la marcha con motivo del Día Internacional de la Mujer.

En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) laboran con normalidad. Las mujeres asistieron a sus centros de trabajo, entre ellas sobrecargos, personal de mostradores de aerolíneas, casas de cambio, comercios así como servicios generales.

En clínicas y hospitales del sector salud la actividad es normal. Las mujeres, principalmente enfermeras, se presentaron a realizar sus actividades de atención de pacientes. «Más de 70 por ciento del personal de enfermería somos mujeres. ¿Cómo vamos a faltar?».

De por sí se tienen que cubrir las ausencias programadas o imprevistas de algunos trabajadores. Si todas dejan de asistir en los servicios médicos habría un caos. La saturación «normal, la de todos los días se volvería inmanejable», comentaron algunas trabajadoras de los institutos Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Desde el pasado viernes el IMSS informó que no se suspenden los servicios porque las mujeres trabajadoras del organismo representan 60 por ciento del personal. De ellas, 253 mil 985 son de base y 103 mil 338 son enfermeras; es decir, 79 por ciento del personal de enfermería.

Los de abajo no podamos darnos el lujo de no venir a trabajar

Con menor afluencia, pero laborando, cientos de mujeres se presentaron, como todos los días para abrir sus negocios. Panaderías, tiendas de ropa, de juguetes, estéticas, farmacias, tortillerías, puestos de periódicos y comercios operan con normalidad. Muchas acudieron con blusas moradas o lazos del mismo color. “Todas queremos que se acabe la violencia que sufrimos, del miedo que tenemos al salir a la calle, pero no venir a trabajar sólo nos afecta, nosotras no somos asalariadas y si no trabajamos no comemos”.

En un recorrido realizado por La Jornada a mercados públicos, tiendas departamentales y comercios se aprecia la presencia tanto de trabajadoras como de consumidoras. En el mercado público Beethoven, de la colonia Ex Hipódromo de Peralvillo en la alcaldía Cuauhtémoc, vendedoras y marchantas afirman que “es como un día normal. Los de abajo no podamos darnos el lujo de no venir a trabajar. Aquí se trae la verdura del día y las clientes vienen porque todo está fresco. Esperamos una venta normal, sin cambios”.

En la panadería cercana, su dueño atiende tras el mostrador con la única trabajadora que decidió acudir, pero afirmó que “aquí las clientes han venido como siempre. Ya se nos acabó el bolillo, y eso que en muchos lado no hubo escuela”. En los salones de belleza también se ofrecieron servicios y las citas programadas seguían sin cambios.

Hasta este medio día, los comercios donde se expende pollo, lácteos y carne operan con normalidad, y acuden las clientes, asegura Fermín, de la carnicería “Tres Hermanos” que “como siempre han venido las clientes, quizá un poco menos para ser lunes, pero hemos tenido venta”.

Lucía Ramos, madre de una niña de 9, destacó que “soy ama de casa, así que para nosotras no hay día de descanso. Estoy a favor de todo lo que está contra la violencia de las mujeres, pero no creo que con el paro vayamos a avanzar en eso. Además, las que tenemos hijos, no podemos dejarlos sin comer o sin cuidados”.

Según información del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) si todas las mujeres se ausentara sólo por un día el país se paralizaría. Se perderían dos quintas partes de la fuerza laboral: 21.6 millones de mujeres, y las pérdidas en la economía nacional serían de 37 mil millones de pesos.

Además, señaló, caerían las ventas en el comercio por la disminución en las compras de bienes de consumo diario.

“Si todas las mujeres económicamente activas se ausentarán solo por un día el trabajo en las oficinas se paralizaría por la ausencia de 57 por ciento de su personal”, señaló. También, 1.2 millones de mujeres profesionistas dejarían de participar en el mercado laboral.

Asimismo, la fuerza laboral educativa “se vería drásticamente afectada por la ausencia de 63 por ciento de docentes”.

De acuerdo con información de Fondo Semillas, el paro permitirá reflexionar sobre las contribuciones de las mujeres, sus cuerpos y sus derechos. También, construye solidaridad con mujeres de diferentes esferas y “demuestra que unidas somos más fuertes”.

De igual manera, “confronta las ideas de quiénes somos las mujeres, qué hacemos, qué pensamos, qué queremos, cómo nos comportamos” e invita a los gobiernos, empresas, organizaciones y personas “a pensar sobre el trabajo y aportaciones de las mujeres”.

Como parte del paro, que fue convocado por el colectivo Brujas del Mar, se pide no asistir a sus trabajos ni a escuelas, a los bancos ni asistir al gimnasio. También se sugiere no hacer compras ni usar las redes sociales.

Desde días previos dependencias gubernamentales, empresas, organizaciones y universidades se sumaron a este movimiento por lo que señalaron que respetarían las decisiones de sus trabajadoras y en caso de que hagan paro “no tendrán repercusiones”.

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