LA PALABRA DE HOY

POR: ANTÍSTENES

De la sorpresa electoral a la práctica ejecutiva

Julio 2, 2018.- Sorpresa para muchos, motivo de jubilo para otros. Sentimientos que deja la jornada electoral del pasado domingo en México. La sorpresa no se detiene en el triunfo presidencial de AMLO, sino de candidatos que no se esforzaron siquiera por presentarse ante los ciudadanos en señal de respeto y compromiso. De candidatos que a lo largo y ancho del territorio nacional cruzaron sus brazos en espera de la hora del voto. Esos mismos candidatos que «representarán» a los mexicanos en EL CONGRESO DE LA UNION y en LAS CAMARAS LEGISLATIVAS LOCALES y que nunca vieron la cara de quienes les dieron el voto; cuyas caras, por ende, tampoco tuvieron enfrente todos esos ciudadanos que simplemente, tacharon MORENA en las boletas electorales. ¿Cuál será la relación entonces entre representados y representantes?, no se sabe, pero en definitiva, por lo menos quienes dieron, vendieron o cedieron su voto a estos sujetos convertidos ya en ELECTOS, esperan que esta vez, vestidos de color diferente al que portaban hasta hace poco, recuerden que tienen una responsabilidad qué cumplir y que ahora, los ciudadanos, aún aquellos que no cruzaron la boleta electoral a su favor, estarán pendientes de que su desempeño sea apegado a la oferta que hizo ANDRES MANUEL LOPEZ OBRADOR: sin corrupción, con compromiso, en bien de México. Mucho se escribió ya de la necesidad de una reconciliación nacional que ayude a MORENA a demostrar que verdaderamente es lo que prometió. La reconciliación no parece fácil, pero poco a poco, en la medida en que los favorecidos respondan a las demandas populares, seguro se logrará. En este momento se complica una sincera reconciliación entre los millones que creen en las promesas de MORENA y los otros millones que dudan cada una de ellas. La lección que queda es grande, es buena: al PRI, que representa historia y cimientos para México, sin duda le deja la necesidad de terminar de una vez y para siempre, con las determinaciones de un puñado de militantes, quienes una y otra vez se han equivocado, pero eso sí, salvando siempre sus intereses personales. Se habrá de re fundar y sacar lo mejor de una derrota aplastante, dura, dolorosa, pero que abre la posibilidad de reconstruirlo para que siga haciendo historia; Al PRD, en definitiva, que los pocos militantes que les quedan, esos que toman decisiones, deben regresar al contacto ciudadano y a la representatividad social. Dejando de lado el orgullo de nuevos ricos que lo único que les ha dado a cambio es su casi muerte partidista; Al PAN, que sin duda, no es suficiente llegar y adueñarse de una fabrica sin conocer la maquinaria para operarla. Deberán ellos sí, de inmediato, encontrar la ocasión para reconciliarse, porque el motivo ya lo tienen…

Deja una respuesta

×